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Pancho Jiménez y fiesta criolla.

por Jiménez Fernández, Francisco Julián.
Publicado por : s.n. (Lima) Detalles físicos: 45 a 60 minutos (audio) 700 MB. CD, Digital, disco óptico. 12 cm./1.2 mm. de espesor.
Materia(s): Música criolla
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Tipo de ítem Ubicación actual Signatura Estado Notas Fecha de vencimiento
Multimedio Multimedio Biblioteca Central
Disponible Centro Documental - Investigación
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Contiene: Maestro inolvidable -- Lo que no perdono -- Muñeca de cobre -- Caminos diferentes -- Camino al infierno -- En los linderos del reque -- Penas de cholo -- Tu ambición -- El mutilado -- Tu engaño -- Digna -- El Chilalo -- Zoila Rosa -- La dueña de mi amor -- La abeja -- Linda victoriana -- El guardián -- Invitación.

Francisco Julián Jiménez Fernández inició su carrera musical a los 16 años de edad en Chiclayo. En 1946, al viajar a Lima, se convirtió en la primera voz de Los 'Trovadores del Perú', reemplazando a Javier González. Formó parte de Los Trovadores del Perú, junto con Miguel Paz, Oswaldo Campos y Oscar Avilés. Luego integró el Conjunto Fiesta Criolla, en su primera etapa, entre 1957 y 1959, junto con Oscar Avilés, Humberto Cervantes y Arístides Ramírez y en su segunda etapa, entre 1960 y 1963 junto a Humberto Cervantes, Roberto Velásquez y Reynaldo Barrenechea.
Después, 'Panchito' Jiménez continuó su carrera con una larga etapa como solista.
Cuando “El León” tomaba el micrófono, un rugido singular emergía desde el fondo de su garganta, abriéndose paso entre los contrapuntos de las guitarras. Era un canto de barítono, sazonado con falsetes y la picardía del dejo norteño. Entonces, la jarana empezaba, con golpes de buen cajón como dice la canción. Sí, Panchito Jiménez Fernández no cantaba, sino “rugía” valses. Por eso, su compadre José Lázaro Tello—gigante de los micrófonos, quien puso los nombres artísticos más memorables— lo bautizó como “El León del Norte”, dizque por la singularidad y fortaleza de su canto. Fuente: Enciclopedia Libre.

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